¿Cómo se soluciona?
Cuando no se pueden eliminar o mejorar las causas del deterioro de la memoria, los esfuerzos se concentran en determinar la situación actual del paciente y el grado de interferencia producido por los fallos de la memoria en su actividad cotidiana para, a partir de ahí, mejorar su calidad de vida de acuerdo con sus peculiaridades.

La rehabilitación cognitiva (reeducación, entrenamiento y readapatación) ha ido aumentando su popularidad en la década de los ochenta en los E.E.U.U y desde allí en el resto del mundo:. Se ha intentado crear técnicas de entrenamiento que mejoren el funcionamiento cognitivo de los pacientes crónicos con diferentes enfermedades mentales. El entrenamiento de funciones cognitivas se ha convertido en una actividad todavía más frecuente de los neuropsicólogos y terapeutas ocupacionales, así como de las enfermeras.

Actualmente en España se están llevando a cabo programas para la mejora de la memoria. Básicamente consisten en explicar de forma sencilla como funciona la memoria, enseñar estrategias como la asociación de ideas, la visualización o la categorización, y estimular procesos básicos como la atención o el lenguaje.

Efectos del entrenamiento de la memoria
Parece que el declive intelectual producido por la edad no sólo es evitable, sino que puede ser, incluso reversible. Aunque constituye un área de investigación relativamente nueva para los psicogerontólogos, el entrenamiento de las habilidades mentales está suscitando un gran interés.

Varios estudios han demostrado que es posible mejorar la actuación en tareas cognitivas como en la memoria de reconocimiento de rostros, tareas de resolución de problemas, y habilidades de inteligencia fluida. La capacidad del entrenamiento mnémico a la hora de mejorar sustancialmente la memoria en los ancianos es casi universalmente conocida, aunque apenas se practica.

No se sabe si el entrenamiento conlleva la vuelta a los niveles de actuación que existían antes de la realización del programa de entrenamiento o si los mayores adquieren unos niveles diferentes y superiores a sus capacidades previas. Parece ser que es tan eficaz el entrenamiento de la memoria, como el entrenamiento destinado a mejorar factores más amplios como la velocidad, motivación, o actitudes que tienen un efecto sobre un espectro más amplio de habilidades cognitivas.

¿Cómo lo evito?
No hay que resignarse a tener una vejez con problemas. Ser mayor no es sinónimo de tener problemas de salud, de relación con los demás, o de torpeza e inutilidad.

Hay que aprender a vivir la tercera edad de forma saludable. En el caso de la memoria el mantener la actividad intelectual es fundamental. Realizar ejercicios como resolver crucigramas, rompecabezas, adivinanzas, leer y contar luego lo que hemos leído, realizar actividades manuales, etc. pueden ayudar a mantener la memoria "en buena forma".

Actualmente también se está fomentando el uso de internet entre las personas mayores. Una vez salvado "el miedo a lo desconocido" y cuando ven que no es en absoluto difícil manejar el ordenador, pues se trata de tareas siempre iguales hasta que se conectan, descubren un nuevo mundo de información y contactos con otras personas.

Llevar a cabo actividades en centros de la tercera edad o apuntarse a actividades que impliquen relaciones con los demás obligan a practicar el lenguaje tanto hablado como gestual.

Según una investigación llevada a cabo en la Universidad Urbana-Champaign de Illinois (E.E.U.U) cuyos resultados se publicaron en 1999, la mejora de la salud cardiorespiratoria, mediante la realización de ejercico aeróbico de forma regular, como por ejemplo caminar, incrementa la oxigenación y el riego cerebral en áreas asociadas a procesos claves para el buen funcionamiento de la memoria: planificación, programación, coordinación y atención selectiva.

¿Qué profesional me puede tratar?
La evaluación de los deterioros de las capacidades, como en este caso de la memoria, las realizan equipos multidisciplinares, es decir, integrados por diferentes profesionales: neurólogos, psiconeurólogos, psicólogosEllos serán los encargados de poner los tratamientos adecuados para intentar evitar, o cuando menos retrasar, el deterioro grave de la memoria del paciente. Además realizarán una evaluación de otros problemas relacionados con la edad como son: posible declive de otras capacidades intelectuales, soledad y aislamiento, mala agilidad y escasa movilidad, patrones de sueño insuficientes o alterados, etc. de forma que tratarán de forma integral al paciente.

En España, a veces estos problemas son detectados por los médicos o psicólogos que realizan los reconocimientos psicofísicos para la renovación del carnet de conducir. Si le han denegado la renovación, pregunte si se ha debido a problemas de este tipo y acuda a su médico de cabecera para que se inicie una valoración de su situación.

Fecha de publicación: Agosto 2000

Ana Martín Vázquez
Psicóloga Clínica

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